<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.0 20120330//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.0/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink"
  article-type="other" dtd-version="1.0" specific-use="sps-1.6" xml:lang="es">
  <front>
    <journal-meta>
      <journal-id journal-id-type="publisher-id">apm</journal-id>
      <journal-title-group>
        <journal-title>Acta pediátrica de México</journal-title>
        <abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Acta pediatr. Méx</abbrev-journal-title>
      </journal-title-group>
      <issn pub-type="ppub">0186-2391</issn>
      <issn pub-type="epub">2395-8235</issn>
      <publisher>
        <publisher-name>Instituto Nacional de Pediatría</publisher-name>
      </publisher>
    </journal-meta>
    <article-meta>
      <article-id pub-id-type="doi">10.18233/APM38No4pp280-2831437</article-id>
      <article-categories>
        <subj-group subj-group-type="heading">
          <subject>IN MEMORIAM</subject>
        </subj-group>
      </article-categories>
      <title-group>
        <article-title>Dr. Renato Daniel Berrón Pérez (1934-2017)</article-title>
      </title-group>
      <pub-date pub-type="epub-ppub">
        <season>Jul-Aug</season>
        <year>2017</year>
      </pub-date>
      <volume>38</volume>
      <issue>4</issue>
      <fpage>280</fpage>
      <lpage>283</lpage>
      <permissions>
        <license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/"
          xml:lang="es">
          <license-p>Este es un artículo publicado en acceso abierto (Open Access) bajo la licencia
            Creative Commons Attribution, que permite su uso, distribución y reproducción en
            cualquier medio, sin restricciones siempre que el trabajo original sea debidamente
            citado.</license-p>
        </license>
      </permissions>
    </article-meta>
  </front>
  <body>
    <sec>
      <title>La visión de uno de sus alumnos</title>
      <p>El Dr. Renato Daniel Berrón Pérez nació en la Ciudad de México el 17 de octubre de 1934.
        Todos los que estudiamos y trabajamos con él, sabíamos su edad porque que tenía la misma
        edad que "La Polar", un famoso restaurante de Birria cerca de la Escuela Nacional de
        Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (ENCB-IPN), abierto en 1934 y al que
        le gustaba ir.</p>
      <p>Desde que era niño decidió que iba a ser médico a pesar de que su padre era abogado. Nos
        contaba que las únicas personas a las que su papá respetaba eran sus amigos médicos y por
        eso se decidió por esta carrera. Vivió con su familia hasta los 26 años en la "Privada del
        Buen Tono" en la Colonia de los Doctores. Desde muy joven fue muy aficionado al Jai-alai y
        al frontón, deportes para los que fue muy bueno, tanto así que a pesar de tener más de 60
        años, con frecuencia invitaba a los jóvenes que rotábamos en su servicio a jugar y nos
        ganaba sin el menor esfuerzo (<bold><xref ref-type="fig" rid="f1">Figura
        1</xref></bold>).</p>
      <p>
        <fig id="f1">
          <label>Figura 1</label>
          <graphic xlink:href="2395-8235-apm-38-04-0280-gf01.jpg"/>
        </fig>
      </p>
      <p>Estudió en la Escuela Médico Militar porque era gratuita y las circunstancias económicas de
        la familia después del fallecimiento de su padre no eran las mejores. Aunque se sentía
        orgulloso de sus años en el ejército, siempre le costó mucho trabajo adaptarse a la rigurosa
        disciplina de esta organización. Una de sus anécdotas favoritas era de una ocasión cuando lo
        ponían a correr con armas y el estaba muy desvelado por estudiar para sus exámenes y se
        quedó dormido corriendo!</p>
      <p>Siempre nos enseñaba la foto donde aparece en uniforme de fútbol con otros médicos que
        serían pediatras famosos como Ernesto Calderón Jaimes,  Lorenzo Pérez Fernández y Eugenio
        Flamand. Además, aprovechaba para presumirnos su abundante cabellera de esa época porque
        después, tuvo una calvicie prematura.</p>
      <p>Una vez terminada la carrera de medicina, realizó un internado rotatorio de 3 años y luego
        fue enviado por el ejército a Chilpancingo Guerrero durante casi 4 años. A su regreso en la
        Ciudad de México en el Hospital Central Militar como residente de tiempo completo en
        Medicina Interna se dedicó a estudiar problemas hematológicos bajo la tutela del Dr. Samuel
        Dorantes en el Hospital Infantil de México Federico Gómez. El Dr. Dorantes y uno de los
        maestros que más admiraba, el Dr. Abel Toro, le recomendaron asistir los lunes al "Club de
        Inmunología" que organizaba el Dr. Jesús Kumate y en el que participaban los fundadores de
        la inmunología en México como Ruy Pérez Tamayo, Carlos Biro, Sergio Estrada y Félix Córdoba
        y que a la larga darían origen a la Sociedad Mexicana de Inmunología. En estas reuniones
        escuchó discutir los primeros casos de inmunodeficiencias primarias y enfermedades
        autoinmunes en pediatría.</p>
      <p>Enamorado de la inmunología, en 1967 ingresó y obtuvo el grado de Maestro en Ciencias con
        especialidad en Inmunología, en la primera generación egresada de la ENCB-IPN. Su tesis de
        maestría fue sobre el papel de la inmuno-globulina A secretora y su tutor fue el Dr. Jesús
        Kumate. Durante muchos años, el Dr. Berrón fue el titular del curso de inmunología clínica
        que era una materia obligada para aquellos médicos clínicos que quisieran realizar estudios
        de maestría en la ENCB-IPN.</p>
      <p>Cuando el hoy Instituto Nacional de Pediatría (INP) fue inaugurado, su primer director, el
        Dr. Lázaro Benavides, junto con el Dr. Kumate, lo invitaron a diseñar y dirigir el
        "Laboratorio de Serología e Histocompatibilidad" y más adelante, sería el fundador y jefe
        hasta el año 2004, del Servicio de Inmunología Clínica y del Laboratorio de Inmunología.</p>
      <p>El Dr. Berrón siempre insistió en el concepto de "Inmunología Clínica" como aquella
        especialidad que abarca el estudio de las enfermedades causadas por una mala regulación de
        la respuesta inmune (alergia y autoinmunidad) y también aquellas en las que existe
        inmunodeficiencia.</p>
      <p>Gracias su visión, el Servicio de Inmunología del INP es único en su tipo donde se estudian
        y tratan pacientes con enfermedades autoinmunes sistémicas y órgano-específicas pero
        también, inmunodeficiencias primarias.</p>
      <p>En el campo de las enfermedades autoinmunes, sin duda su mayor aportación fue el uso de
        fármacos inmunosupresores citotóxicos de forma temprana con la finalidad de evitar el daño
        permanente en órganos afectados y el uso de corticosteroides a dosis altas por tiempos
        prolongados, al mismo tiempo que lograba inducir remisiones prolongadas de las formas más
        graves de lupus y otras enfermedades autoinmunes sistémicas.</p>
      <p>Nunca faltaba la anécdota que por haberse atrevido a usar la mostaza nitrogenada y la
        ciclofosfamida para el tratamiento de casos graves de lupus en niños, fue muy criticado por
        los reumatólogos más famosos de aquella época que incluso se atrevieron a llamarlo
        "criminal".</p>
      <p>En el campo de las inmunodeficiencias primarias también fue pionero en México y gracias a
        su interés para diagnosticar y tratar estos casos, el INP ha sido el Centro Nacional de
        Referencia para estas enfermedades.</p>
      <p>Bajo su liderazgo, se realizó el primer trasplante exitoso en un niño con inmunodeficiencia
        combinada grave a principios de los años 80's. Además, fue uno de los miembros fundadores
        del "Grupo Latinoamericano de Inmunodeficiencias" hoy "Sociedad Latinoamericana de
        Inmunodeficiencias".</p>
      <p>En el campo de las inmunodeficiencias primarias, una de las mejores anécdotas es cuando a
        finales de los años 90's, se enteró de la descripción por parte del Dr. Jean Laurent
        Casanova de los primeros casos de defecto en el receptor de la interleucina 12 y nos
        describió un caso que había tenido treinta años antes de un niño con una infección
        diseminada por <italic>Salmonella</italic> del grupo B y que encajaba perfectamente en la
        descripción que había leído. En 2003, durante el Congreso Latinoamericano de Alergia e
        Inmunología y la reunión del Grupo Latinoamericano de Inmunodeficiencias, se encargó de
        invitar al Dr. Casanova y presentarle el caso. Por supuesto, el Dr. Casanova estuvo de
        acuerdo que se trataba de un defecto genético. Acto seguido, el Dr. Berrón fue a buscar a la
        familia del paciente a Mexicaltzingo, Estado de México de donde era originario. Desarrolló
        el árbol genealógico, fue a buscar al paciente donde trabaja hoy en día (Central de Abastos
        de la Ciudad de México), le pidió su consentimiento y allí mismo le tomó una muestra
        sanguínea que más tarde demostró por secuenciación genética, que efectivamente se trataba
        del primer caso descrito en México con deficiencia de la cadena b1 del receptor de
        interleucina 12.</p>
      <p>Firme creyente del concepto más amplio de la "Inmunología Clínica" como especialidad, junto
        con el Dr. José G. Huerta López, fundador y jefe del Servicio de Alergia del INP, diseñaron
        e implementaron el programa conjunto que rige hasta la fecha como el Programa Único de la
        Especialidad en Alergia e Inmunología Clínica Pediátrica, reconocido por la Universidad
        Nacional Autónoma de México desde 1998.</p>
      <p>El Dr. Berrón fue un clínico excepcional con una mezcla perfecta entre su gran experiencia
        y capacidad para leer y aprender sobre las novedades que se desarrollaban de manera
        vertiginosa en el conocimiento de la inmunología.</p>
      <p>Cada vez que pasaba visita en la sala de inmunología revisaba personalmente a los pacientes
        de pies a cabeza y hablaba "extensamente" con cada uno y con sus familiares sobre la
        enfermedad y su tratamiento. La condición para dar de alta a una niña o niño, además de la
        mejoría clínica, era que paciente y familia supieran los conceptos básicos de la enfermedad
        pero más aún del tratamiento que recibía y cómo vigilar los posibles efectos adversos del
        mismo.</p>
      <p>El Dr. Berrón además era una maestro nato, muy generoso para compartir sus conocimientos.
        En cada paso de visita aprovechaba para enseñar el porqué de cada decisión diagnóstica o
        terapéutica. Era una delicia estar con él en la consulta porque conocía a cada paciente de
        manera profunda e integral. Sabía no sólo el nombre sino la procedencia y los detalles
        especiales de cada familia y de cómo había llegado al diagnóstico y se habían tomado las
        decisiones para el tratamiento. Cuando algo no iba bien, más de una vez tomaba su coche y se
        hacia acompañar de algún residente para ir a visitar la casa del paciente, inspeccionar el
        medio ambiente que lo rodeaba y averiguar que factores podrían incidir negativamente en  la
        respuesta clínica de esa niña o niño en particular.</p>
      <p>Muchas de las aportaciones que hizo a la pediatría el Dr. Renato Berrón Pérez no serán
        atribuidas a su persona porque le costaba mucho trabajo escribir. Sin embargo, a su retiro,
        trabajó arduamente para dar a luz uno de sus mayores orgullos, el libro titulado
        "Enfermedades autoinmunitarias en el niño" en el año 2007, en el que de manera muy didáctica
        y con la presentación de casos clínicos, plasma su visión de cómo deben ser abordadas y
        tratadas estas enfermedades en la población pediátrica (<bold><xref ref-type="fig" rid="f2"
            >Figura 2</xref></bold>).</p>
      <p>
        <fig id="f2">
          <label>Figura 2</label>
          <graphic xlink:href="2395-8235-apm-38-04-0280-gf02.jpg"/>
        </fig>
      </p>
      <p>El Dr. Renato Berrón estuvo casado dos veces y tuvo 8 hijos todos ellos profesionistas
        exitosos y de los cuales tuvo 8 nietos (<bold><xref ref-type="fig" rid="f3">Figura
          3</xref></bold>).</p>
      <p>
        <fig id="f3">
          <label>Figura 3</label>
          <graphic xlink:href="2395-8235-apm-38-04-0280-gf03.jpg"/>
        </fig>
      </p>
      <p>A pesar de su retiro del INP en el año 2004, el Dr. Berrón siguió activo en su consultorio
        privado y participando en las reuniones científicas hasta poco antes de su sensible
        fallecimiento en febrero de este año. En la <bold><xref ref-type="fig" rid="f4">Figura
            4</xref></bold> aparece con su querida esposa Martha Yolanda, en el III Congreso de
        Inmunodeficiencias Primarias en Guadalajara Jalisco en octubre de 2016.</p>
      <p>
        <fig id="f4">
          <label>Figura 4</label>
          <graphic xlink:href="2395-8235-apm-38-04-0280-gf04.jpg"/>
        </fig>
      </p>
      <p>Existen hoy en días más de 300 pediatras especialistas en Inmunología clínica y alergia en
        el país, y prácticamente todos ellos, recibieron directa o indirectamente las enseñanzas del
        Dr. Renato Berrón Pérez.</p>
      <p>Quedamos sus alumnos con el compromiso de continuar su labor y honrar su legado, tratando
        de replicar en la medida de nuestras posibilidades, sus cualidades como médico y ser
        humano.</p>
      <p>Francisco Javier Espinosa Rosales</p>
    </sec>
  </body>
</article>
